Grupo Trueba recuerda el apagón eléctrico de 2025 y reafirma su compromiso con la calidad y la continuidad del servicio
Coincidiendo con el primer aniversario del apagón eléctrico que afectó a España el pasado 28 de abril de 2025, el especial emitido por RNE Cantabria ha recordado cómo numerosas empresas y particulares vivieron aquellas horas de incertidumbre. Entre los testimonios recogidos, se encuentra el de Grupo Trueba, cuya actividad depende de forma directa del correcto funcionamiento de los sistemas de agua, oxigenación y conservación del producto fresco.
Escuchar aquí Especial Apagón Cantabria de RNE (minuto 8:40).
Durante aquella jornada, la falta de suministro eléctrico generó una situación crítica en los viveros y depuradoras de marisco, donde el agua necesita mantenerse en constante circulación y oxigenación para garantizar la supervivencia y el bienestar del producto.
Tal y como explicó en el programa Marta Sellers, responsable de marketing del Grupo Trueba:
“Está todo conectado para que el agua esté constantemente fluyendo, tanto en los viveros como en las depuradoras. Entonces nos encontramos con una crisis importante porque no sabíamos cuántas horas íbamos a estar así y si la mercancía, nuestro producto, iba a sobrevivir”.
Aquellas horas pusieron a prueba la capacidad de reacción de la compañía y evidenciaron la importancia de contar con recursos, protocolos y sistemas preparados para responder ante situaciones imprevistas que puedan comprometer la cadena de suministro y la calidad del producto.
Aprendizaje, previsión y compromiso
En Grupo Trueba, la calidad no depende únicamente de la selección del mejor pescado y marisco en origen, sino también de una infraestructura sólida capaz de mantener en todo momento las condiciones óptimas de conservación, depuración y logística.
El apagón supuso una experiencia exigente que reforzó una convicción clave para la empresa: invertir en seguridad operativa, prevención y capacidad de respuesta es invertir en confianza para nuestros clientes.
Gracias al esfuerzo del equipo y a la rápida recuperación del suministro eléctrico, la actividad pudo normalizarse sin mayores consecuencias, permitiendo seguir atendiendo a clientes del canal profesional, distribuidores y consumidores con las máximas garantías.
Mirando al futuro con responsabilidad
Un año después, Grupo Trueba recuerda aquel episodio como una muestra de la importancia que tiene estar preparados ante cualquier eventualidad. La frescura, la trazabilidad y la excelencia requieren trabajo diario, pero también previsión e inversión constante en instalaciones, procesos y personas.
Porque detrás de cada entrega hay mucho más que producto: hay compromiso, experiencia y la responsabilidad de seguir ofreciendo siempre la mejor calidad del mar.